1-
El modelo
biopsicosocial en salud para el siglo XXI.
El modelo biopsicosocial coloca como actor principal a las
personas con discapacidad, su familia y la comunidad, se plantea objetivos a
mediano y largo plazo a nivel individual, familiar, comunitario y social, en
relación a la dimensión no solo física sino también personal y espiritual. Las
características fundamentales de este enfoque son: La atención primaria en
salud, la asistencia sanitaria esencial accesible a todos los individuos y
familias de la comunidad a través de medios aceptables, con plena participación
social y a un costo accesible para la comunidad y el país, la
multisectorialidad que implica el involucramiento de los diferentes actores
sociales: instituciones, asociaciones, líderes y grupos comunitarios,
familiares de personas con discapacidad, para trabajar de manera coordinada y
sistemática, estimulando la gestión intersectorial, proponiendo la
democratización del conocimiento y el empoderamiento local para el logro del
objetivo propuesto, utilizando la participación y la concertación para la toma
de decisiones.
También con la
implementación del enfoque se estimula la desconcentración y descentralización
de los servicios de rehabilitación, así como la difusión del conocimiento en la
atención a las personas con discapacidad. Se propone el trabajo en red, que
conlleva una interrelación, a todos los actores o agentes locales unidos y
conectados bajo una misma filosofía de atención a las PCD, propiciando acciones
que contribuyan a la equidad mediante el acceso a igualdad de oportunidades e
integración social, con enfoque de derecho.
El enfoque incluye también la promoción de un sistema de
protección social para las personas con discapacidad que dé respuesta a las
principales necesidades de sociales y económicas a este grupo de población.
El modelo biopsicosocial de atención integral a las
personas con discapacidad, parte de una visión integrada, permitiendo explicar
la discapacidad como un hecho multidimensional y establece los lazos entre los
distintos niveles: biológico, personal y social que lo sustentan, planteándose
el logro de la funcionalidad como parte de la rehabilitación.
La rehabilitación integral
promueve procesos mediante los cuales las personas con discapacidad utiliza
recursos y procedimientos delas áreas de salud, educación, trabajo, asistencia
social y otras, con miras a reducir las discapacidades, desarrollar las
potencialidades, mejorar la calidad de vida, autosugestión e integración en la
sociedad”.
2-
Psicología
Medica vs Psicología de la Salud.
Para el autor de este artículo, la psicología de la salud
“es la rama aplicada de la psicología que se dedica al estudio de los
componentes subjetivos y de comportamiento del proceso salud-enfermedad y de la
atención de la salud. Consecuentemente, a la psicología de la salud le interesa
el estudio de aquellos procesos psicológicos que participan en la determinación
del estado de salud, en el riesgo de enfermar, en la condición de enfermedad y
en la recuperación, así como las circunstancias interpersonales que se ponen de
manifiesto en la prestación de los servicios de salud, lo que se expresa en el
plano práctico en un amplio modelo de actividad que incluye acciones útiles
para la promoción de salud, la prevención de las enfermedades, la atención de
los enfermos y personas con secuelas, y para la adecuación de los servicios de
salud a las necesidades de los que los reciben” (Morales Calatayud, 1999, p.
88).
En otras ocasiones he señalado que en esta definición no se
está postulando a la psicología de la salud como una nueva disciplina, sino
como una rama o campo aplicado que reconoce el carácter multicausado del
proceso salud-enfermedad y que no sólo encamina los saberes y prácticas
psicológicas a la atención o curación de personas enfermas, sino también a la
promoción y la prevención, que se relaciona con todos los problemas de salud,
independientemente de que se manifiesten como problemas de la “mente” o del
“cuerpo”, dicotomía a la que no se le reconoce sentido (el ser humano es una
unidad). También entiende que su radio de acción y sus objetos concretos de
trabajo pueden estar en los individuos, en las familias, en los grupos, en las
comunidades, en las instituciones y en la sociedad en su conjunto, todo depende
de cuál sea la naturaleza del problema que deba ser reconocido, evaluado,
interpretado y sobre el cual deba actuarse para obtener un resultado deseado
para el mejoramiento de la salud. Incluye asimismo los problemas que se
desprenden de la atención de la salud y la enfermedad, lo que supone de hecho
diversos asuntos psicológicos, son acciones que se producen por personas y para
personas.
3-
El
Proceso Evolutivo de los Hemisferios Cerebrales del Ser Humano.
La producción del lenguaje verbal se inicia de manera
gradual, especialmente entre los dos y tres años de vida, a pesar de que desde
el año ya se producen algunas palabras y existe algún nivel de comprensión
verbal. Sin embargo, se estima que entre los dos y los tres años se adquiere
cerca del 50% del lenguaje que se poseerá durante la adultez. Generalmente se
observa un desarrollo paralelo entre el lenguaje y el comportamiento motor. Sin
embargo, para Lenneberg (1967) el desarrollo del lenguaje es independiente del
desarrollo motor. El desarrollo motor de la lengua y los labios se alcanza
mucho antes que el control motor de los dedos y de la mano; sin embargo, el
proceso de adquisición del vocabulario es un proceso lento y difícil. A pesar
de que la estimulación ambiental es decisiva para el desarrollo adecuado del
lenguaje, la adquisición del lenguaje depende de un proceso de maduración
cerebral. El control de los movimientos finos y el desarrollo de habilidades
simbólicas son indispensables para un adecuado desarrollo del lenguaje. La
etapa preverbal del niño se extiende desde el nacimiento hasta el inicio del
lenguaje. Durante los primeros tres meses el niño solamente produce llanto como
forma de expresar desagrado. Antes del llanto hay muchas otras señales que no
suelen ser atendidas. El llanto sólo es una señal tardía De los tres a los doce
meses se presenta la etapa de balbuceo caracterizada por la aparición de
sonidos que el niño repite y practica. Se ha considerado que las estructuras
subcorticales participan en esta etapa de balbuceo (Lecours, 1975) mientras que
la maduración de las vías auditivas corticales se ha relacionado con la
repetición de sonidos que aparece entre los cuatro y los siete meses (Spreen y
colaboradores, 1995). Después del año de vida el niño comienza a producir
sonidos de manera secuencial. En este período se inicia la verdadera etapa
verbal. El comienzo de los aprendizajes articulatorios se asocia con la
maduración de las áreas corticales anteriores. Entre los 12 y los 24 meses se
producen las primeras palabras, que generalmente se refieren a nombres de
objetos. La estructura de frase se comienza a observar entre los 18 y los 36
meses. A partir de este momento el lenguaje del niño se desarrolla rápidamente
y en poco tiempo se convierte en la herramienta de comunicación más eficiente.
Es importante anotar que la representación emocional de los sonidos que
aparecen tempranamente en el niño se asocia con la maduración del hemisferio
derecho, que parece tener una maduración más temprana que el hemisferio
izquierdo. (Joseph, 1985) El cambio cortical más prominente entre el segundo
año de vida, época de iniciación del lenguaje, y los 12 años, edad a la que se
logra la adquisición completa del repertorio lingüístico (fonología, léxico, gramática),
es el número creciente de interconexiones neuronales.
4-
Hemisferio
Cerebral Predominante en la Mujer. Comportamiento o Conducta de la Mujer.
En condiciones
normales el cerebro funciona como un todo armónico y unitario gracias a que
ambos hemisferios están unidos por sistemas comisurales, fundamentalmente, el
cuerpo calloso. Aunque es preciso tener en cuenta que cada hemisferio está
especializado en la realización de aspectos particulares de la actividad global
del cerebro. El conocimiento de la asimetría funcional se ha logrado estudiando
los síntomas que presentan los pacientes con una destrucción total o casi total
de un hemisferio cerebral o el comportamiento de pacientes epilépticos con
crisis intratables farmacológicamente y en los que se practica una sección
terapéutica del cuerpo calloso, la comisurectomia, que conlleva el
funcionamiento por separado de cada hemisferio. A partir de la década de los
años setenta se ha desarrollado una serie de técnicas que exploran la
realización de tareas que requieren una estimulación bilateral y al mismo
tiempo de ambos ojos, ambos oídos o ambas manos, permitiendo investigar la
asimetría funcional cerebral en individuos con el cerebro sano o intacto. Las
funciones asimétricas más significativas, aunque no las únicas, son las
siguientes: lenguaje hablado, leído y escrito, ritmos y melodías, conocimiento
de los rostros, del espacio, de las formas geométricas y de los objetos. La
asimetría cerebral se afecta por diferentes variables, entre las que se
encuentra el sexo y la mano utilizada preferentemente (diestros o zurdos). Por
razones de limitación de espacio y porque es lo más estudiado, a continuación
sólo comentaremos la influencia de la variable sexo. Asimetría cerebral y sexo
Desde la publicación de «Psicología de las diferencias sexuales» por MacCoby y
Jacklin (1974) se sabe que cuando en un grupo de individuos sanos se exploran
las capacidades lingüísticas y espaciales se encuentran diferencias según los
sexos. Las mujeres son mejores en aptitudes que requieren el uso de estrategias
lingüísticas y los hombres en las que necesitan la utilización de estrategias
espaciales. En un trabajo realizado por Catalina (1996) con 125 estudiantes se
demostró que los hombres presentaban una aptitud espacial significativamente
mejor que las mujeres. Las diferencias de las capacidades espaciales son más
manifiestas hacia los diez años, para luego mantenerse estables a lo largo de
toda la vida. Los hombres y los niños sobresalen en la capacidad de hacer girar
mentalmente los objetos, en el reconocimiento de formas, en la distinción
izquierda-derecha así como en la representación en dos dimensiones de objetos
que tienen tres; además, los hombres son mejores en el cierre perceptual y en
el desdoblamiento de formas visuales en conjuntos completos.
5-
Hemisferio
Cerebral Predominante en el Hombre. Comportamiento o Conducta del Hombre.
Actualmente se piensa que las capacidades lingüísticas y
espaciales son más asimétricas en el hombre, dependiendo el lenguaje del
hemisferio izquierdo y el reconocimiento espacial del derecho. En las mujeres
ambas capacidades están distribuidas más simétricamente entre ambos
hemisferios. Los datos que indican una menor asimetría del lenguaje y de las
aptitudes espaciales en la mujer provienen del estudio de observaciones
clínicas y del comportamiento de individuos sanos utilizando las técnicas de
estimulación diótica y bimanual. Así, por ejemplo, en relación con las
observaciones clínicas, Frith y Vargha-Khadem (2001) analizaron la capacidad de
lectura y otras aptitudes verbales en una muestra de 45 niños y niñas con
lesión cerebral unilateral y describieron que en los niños se producía
alteración de dichas funciones sólo cuando la lesión se localizaba en el lado
izquierdo, mientras que las niñas no suelen sufrir alteraciones significativas
con lesión de cualquiera de los hemisferios. Las técnicas de estimulación
diótica y bimanual se basan en que las informaciones sensoriales que llegan a
los órganos de los sentidos son transmitidas de manera predominante al
hemisferio contralateral, que siente y percibe más rápida y fielmente la
información proveniente de la mano, del oído o del hemicampo visual del lado
opuesto; esto es, el hemisferio contralateral a un órgano de percepción es el
más eficaz para el tratamiento de la información originada en dicho órgano. La
técnica de estimulación diótica de Kimura (1983) consiste en presentar,
simultáneamente en ambos oídos, tres pares de sílabas o palabras durante unos
segundos y después de cada ensayo se pide al sujeto que recuerde el mayor
número posible de sílabas o palabras. La proporción de hombres que muestran una
ventaja para el oído derecho es superior a la de las mujeres, lo que indica que
en general, en los hombres el hemisferio izquierdo es el lingüístico. En la
técnica de estimulación bimanual de Witelson, el sujeto debe reconocer con los
ojos tapados y por palpación activa dos objetos de formas gratuitas presentados
simultáneamente, uno en cada mano. Los objetos se palpan durante diez segundos
y después hay que reconocerlos en un conjunto de representaciones visuales de
seis formas del mismo género. En los hombres se observa una ventaja para los
objetos tocados con la mano izquierda y reconocidos por tanto por el hemisferio
derecho; en cambio, en las mujeres no hay diferencias entre ambas manos lo que
indica que la percepción de formas es bihemisférica. Desde el punto de vista de
las alteraciones neurológicas, las mujeres con lesiones del hemisferio
izquierdo presentan menos déficit lingüísticos o espaciales que los hombres con
lesiones similares; además, la recuperación postraumática es siempre mejor en
la mujer. En caso de lesiones o disfunciones en el hemisferio izquierdo, las
funciones lingüísticas pueden ser transmitidas en su totalidad más fácilmente
al hemisferio derecho en las niñas, lo que explica la menor incidencia en éstas
de alteraciones del lenguaje tales como la afasia del desarrollo, la dislexia o
el autismo.
6-
Importancia
de la Conducta de la Mujer vs la del Hombre en la Entrevista Medica y la
Construcción del Expediente Clínico.
Desde los primeros tiempos de la humanidad el hombre
primitivo al sentirse herido o enfermo buscaba ayuda en sus semejantes, al
mismo tiempo que la prestaba cuando era requerido haciendo su aparición un
personaje poderoso y pintoresco que no solo se comunicaba con los enfermos,
sino que precisamente era poderoso, porque se comunicaba con dioses y con
espíritus mediante rituales mágicos, maniobras exorcistas y sacrificios de
animales y en ocasiones hasta de humanos, allí está la raíz, el inicio de la
relación médico-paciente, pues ese brujo-hechicero realizaba las primitivas funciones
de la medicina. Un poco más tarde en el Egipto antiguo se manifestaron intentos
de comunicación en la relación médico-paciente, con su dios de la salud
Inhotep. En la antigua Grecia se popularizó entre los médicos el juramento
hipocrático que expresa que el médico debe adoptar una presencia digna,
conservar siempre la calma y hacer que su conducta inspire confianza, decir
solo lo que sea preciso, mantener reservas, hablar con firmeza y concisión,
conservar el dominio y evitar toda confusión; aquí se pueden apreciar elementos
éticos. Hipócrates utilizaba un método para estudiar los enfermos que consistía
en observar, describir y anotar, acciones que sustentaban un proceder
científico y que permitieron un salto significativo en el estudio de las enfermedades.
(1-4, 7-10) La relación médico-paciente, la podemos definir como aquella
relación asimétrica, modulada por factores sociales y culturales, que se da en
un plano intelectual y técnico, pero también afectivo y ético. La relación
médico- paciente sólo será perfecta si el profesional aspira a la virtud, es
decir, a la excelencia. (1-10) Concepto de comunicación médico-paciente. Es un
proceso complejo, de carácter material y espiritual, social e interpersonal,
que posibilita el intercambio de información, la interacción y la influencia
mutua entre médico y paciente; ha sido considerado como una categoría que hace
énfasis en la función afectiva, característica que permite el logro de una
actividad médica de calidad; también se considera una habilidad que se adquiere
mediante el entrenamiento. (1) La comunicación médico-paciente y la ética
médica. Es un proceso donde la empatía y la profesionalidad se ponen de
manifiesto y que resulta enriquecedor para el médico y para el paciente cuando
se cumplen los principios de la Ética médica. (1-3, 7-10) Se define claramente
la unidad que hay entre la actividad médica, la comunicación y la Ética médica
como inseparables. La educación que ha recibido el profesional y la formación
de valores que ha tenido lugar en el contexto universitario guarda relación
directa con la observancia de los principios de Ética médica (6-12) se han
desarrollado planes de formación profesional con participación de estrategias
que promueven el desarrollo de valores, el estudiante de medicina desde los
primeros años participa activamente en éstos planes en los que se pone de
manifiesto la actitud que debe asumir el profesional ante las necesidades
sociales.
7-
Estructura
del Psiquismo Humano. La Mente.
La personalidad es un
reflejo individual de la superestructura de la sociedad en el ser humano (es
decir, el reflejo de la organización y el funcionamiento de las instituciones y
grupos así como de la conciencia social y de la psicología social) dado a través
y en dependencia de la vida única del ser humano, de su ser individual, (o sea,
de la posición e interacción del individuo en el sistema de las relaciones
materiales de la sociedad), de las condiciones y características psíquicas
internas e individuales y de la participación activa de la personalidad en la
transformación del medio social y de sí misma. 4. Acabamos de definir el
concepto de “ser individual” que debe ser diferenciado del de “ser social”. Por
“ser social” entendemos la vida material de la sociedad, la producción de
bienes materiales y las relaciones que los hombres establecen en el proceso de
dicha producción. Con el concepto de “ser individual” designamos la vida
material del individuo, o sea, su actividad de interacción con los objetos materiales
en virtud de la cual desarrolla su intelecto y satisface todas sus necesidades
y que constituye una expresión individual de las relaciones sociales
históricamente determinadas. Se entiende que el “ser individual” es un
componente, un átomo individual, del “ser social”. 5. Debemos señalar la
igualdad de significado de tres términos que son: “ser individual”, “relaciones
materiales del individuo” y “actividad externa con objetos materiales”. 6. Por
otro lado, debemos tener en cuenta la identidad de contenido o cercanía entre
los términos “actividad de comunicación” y “relaciones ideológicas del
individuo”. 7. De lo dicho inicialmente se comprende la estrecha unidad
dialéctica que existe entre la personalidad y la superestructura, la cual
debemos aclarar. 8. La superestructura social está compuesta por la conciencia
y las instituciones sociales, las cuales existen a través del conjunto de
individuos que componen la sociedad y de sus interacciones ideológicas, pero
trasciende a cada una de esas personas porque constituye una compleja, diversa
y contradictoria estructura social completamente distinta a la personalidad
individual.
8-
Principales
Funciones Psíquicas del Ser Humano.
Desde tiempos remotos, la civilización
occidental ha planteado el problema de los procesos y funciones psíquicas en el
hombre en relación con su fundamento o sustrato cerebral. Así, por ejemplo,
Hipócrates y Crotón (siglo V a. n. e.) catalogaban al cerebro como el órgano
del “raciocinio” o “director del espíritu” (el corazón en cambio estaría
relacionado con los sentimientos) en uno de los primeros intentos de ubicar
morfológicamente la actividad del pensamiento.
Aunque la concepción
de que los ventrículos cerebrales y sus líquidos constituyen el sustrato
material de las funciones psíquicas tuvo vigencia prácticamente durante 15
siglos, con el tiempo tales nociones fueron diferenciándose y especificándose,
asignando funciones especiales a determinadas partes de tales estructuras. Es
el caso de Nemesio (siglo IV n. e.), quien afirmó la idea de que el “ventrículo
anterior” sería el “recipiente” de la percepción o imaginación (cellula
phantastica); el “ventrículo medio” sería recipiente del intelecto (cellula
logística) y el “posterior”, de la memoria (cellula memorialis). El concepto de
los tres ventrículos del cerebro fue de aceptación general en la Edad Media e
incluso en pensadores renacentistas importantes tales como Leonardo Da Vinci.
No obstante, con el paulatino desarrollo de la anatomía descriptiva y de la
psicología que poco a poco se separaba de la filosofía, los conceptos acerca de
la base material de los procesos psíquicos cambiaba, y lentamente las nociones
de la organización cerebral se hacían más precisas, lo cual, sin embargo, no
superaba la limitación de pretender aplicar de forma directa o mecánica los
conceptos psicológicos (inmateriales) a la estructura material del cerebro.
Anatomistas, médicos y pensadores del siglo XVII y XVIII buscaban el “órgano
cerebral” clave, responsable pleno de los procesos y funciones psíquicas. Hubo
entonces diversas “soluciones” concretas,2 pero todas ellas eran expresión del
deseo de “localizar” de forma inmediata, los fenómenos psíquicos en algún sitio
de la sustancia cerebral.
9-
Mecanismos
de Defensa Psíquica del Ser Humano. Etapas del Desarrollo Psicosexual del Ser
Humano.
Los hallazgos
psicoanalíticos acerca del funcionamiento psíquico, realizados por Freud,
tuvieron como metodología el psicoanálisis de adultos. De la observación
directa de niños se pueden citar dos casos, el de su propio nieto en el llamado
juego del “fort - da” presentado en su escrito Más allá del principio del
placer (Freud, 1973a).
La otra intervención,
centrada más en una observación indirecta de Freud con un niño, es el caso de
Juanito o el pequeño Hans, publicada en 1909. Metapsicológicamente, se sabe que
el aparato psíquico adulto es dinámico, en tanto está buscando permanentemente
atender diferentes mociones que son, principalmente, inconscientes, reprimidas
y de naturaleza sexual infantil. Con esto se pretende evidenciar cómo la
comprensión del desarrollo psíquico, que por supuesto implica acercarse a
entender cómo opera el incipiente psiquismo de un bebé es una tarea a
posteriori, en tanto que se construye a partir del psicoanálisis de adultos
neuróticos.
El Psicoanálisis freudiano, como herramienta
de intervención e investigación, se apoya en el análisis de las repeticiones y
no de los recuerdos para lograr su cometido. Por ello, si bien se sabe que los
fenómenos menos claros corresponden a los primeros años de vida, no por ello es
necesario retroceder hasta ellos para psicoanalizar a un neurótico. Tampoco es
pertinente recurrir a la observación directa de bebés: Resulta cada vez más
difícil aprehender las reacciones psíquicas a medida que se profundiza más en
los periodos en que todavía no existe el lenguaje, y en que muchas funciones
que más tarde aparecen separadas aún permanecen indiferenciadas entre sí. Las
tentativas que se hacen para superar estos obstáculos mediante la observación
directa de los niños, resultan difíciles antes de la aparición del lenguaje, ya
que los datos que se obtienen por esa vía se prestan a diferentes
interpretaciones psicológicas (Fenichel, 1968, p. 49). Por tales razones, es
coherente plantear que la manera idónea de observar estos procesos de
desarrollo es a partir de un método que a posteriori deconstruya y analice
hipotéticamente cada uno de los elementos y procesos que constituyeron todo ese
devenir psíquico que se observa como una especie de resultado en la adultez.
Con la precisión anterior es posible dar comienzo a la siguiente reflexión,
respondiendo psicoanalíticamente a la pregunta: ¿de qué se vale el psiquismo
temprano, por ejemplo, en un bebé recién nacido, para buscar la supervivencia?
Se vale, fundamentalmente, de un aparato sensoperceptual, los instintos y el
principio de placer/displacer.
10- Complejos de la Personalidad: Edipo vs Electra.
De acuerdo al análisis psicosexual realizado por Freud, los
niños pasan por cinco etapas en la cuales sus zonas erógenas se convierten en
centro de atención. La primera fase es la oral y se da desde el nacimiento
hasta los 18 meses, seguida por la etapa anal hasta los tres años. Continúa con
la etapa fálica que va desde los tres hasta los seis años. Luego viene, el
periodo de latencia, que comienza a los seis años y abarca hasta lo pubertad.
Por último, sucede la etapa genital. En la etapa fálica, se
manifiestan tanto el complejo de Edipo en los niños como el de Electra en las
niñas. Pero, ¿en qué consisten estas manifestaciones? Complejo de Edipo El
Complejo de Edipo se el surgimiento del deseo inconsciente del niño varón por
el amor exclusivo de su madre. En ese momento, el niño se comportará de manera
hostil con su padre. Según la psicóloga Natalie Kennedy, el niño siente que hay
una competencia y, durante estos años, experimentara sentimientos intensos de
rechazo, celos, fracaso, inferioridad, y dolor cada vez que sus padres estén
juntos y note que se llevan bien. Ella enfatiza que es importante que, en este
punto, los papeles de la familia estén en orden y explícitos, es decir, que el
niño logre percibir que la madre y el padre trabajan juntos como un quipo.
De acuerdo con las teorías del desarrollo, otra
característica de esta etapa es que el niño al fin reconoce las diferencias de
género, por lo que es de gran ayuda para el ver que tanto el hombre como la
mujer participan en su atención y que existen diferencias entre el papel
masculino, retratado por el padre, y el femenino, por parte de la madre.
Complejo Electra En el caso del Complejo de Electra, la
niña sufre de amor hacia su padre y vea la madre como una contrincante. Este
concepto procura explicar la maduración de la mujer. A diferencia del caso de
Edipo, el complejo de Electra pasa más inadvertido, ya que la relación entre
las niñas y su madre es mas estrecha y esto les dificulta su competitividad. En
la mayoría de los casos, la preferencia de la niña es hacia su progenitor; no
obstante, se puede llegar a dar un proceso contrario: que la niña no acepte al
padre porque se siente defraudada debido a su rechazo.
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