Vegetarianismo
Con la posible excepción del
hierro y el cinc, las mujeres vegetarianas que consumen huevos y productos
lácteos (lactoovovegetarianas) no tienen ninguna preocupación nutricional a
parte de las que tiene cualquier otra mujer embarazada. En cambio, las mujeres
que son totalmente vegetarianas (veganas) necesitan tener más cuidado de lo
normal con su aporte de nutrientes que deriven principalmente o por completo de
productos animales.
Entre estos se incluyen la
vitamina D (a menos que se exponga regularmente a la luz solar durante el
embarazo), la vitamina B6, la vitamina B12, el calcio, el hierro y el cinc. Los
complementos que contengan estos nutrientes suelen ser necesarios. Una
complementación prenatal regular satisfará por completo las necesidades de
vitamina, hierro y cinc de una mujer vegana, pero no satisfará las necesidades
de calcio, así que se necesitará un complemento de calcio independiente o el
consumo de zumo de naranja o leche de soja enriquecida con calcio.
Dieta.
Durante el embarazo no se
recomiendan las dietas de adelgazamiento. Al restringir las calorías, ni la
mujer ni el feto obtienen los nutrientes necesarios para crecer y desarrollarse
adecuadamente. El ayuno total y la limitación de hidratos de carbono son
prácticas especialmente peligrosas durante el embarazo: recordemos de los
Capítulos 4 y 7 que se liberan cetonas cuando el cuerpo debe recurrir a las
reservas de grasa del cuerpo para abastecerse. El cerebro del feto absorbe y
metaboliza fácilmente estas cetonas, que pueden perjudicar al crecimiento y
desarrollo adecuados del cerebro. También se ha demostrado que la falta de
glucosa (hidratos de carbono) en la dieta de la madre reduce el crecimiento del
feto. Si una mujer está preocupada por su obesidad antes del embarazo o por su
ganancia de peso inadecuadamente alta durante el embarazo, deberá acudir a su
médico para identificar los tipos adecuados de actividad física que pueden
moderar su equilibrio energético

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